MARTES 09 DE MARZO, 2021
Tubo de Ensayo
RENE DELIOS
Tuxtla Gutiérrez, Chis
Viernes 27 de Noviembre 2020, 6:31 hrs
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Tubo de Ensayo | RENE DELIOS
Tuxtla Gutiérrez, Chis, a 27 de Noviembre de 2020

La explotación de la pobreza

Durante sexenios se ha usufructuado del erario en aras del “servicio social” por parte de los gobiernos que, más que la verdad, han sido administradores de la pobreza o el bajo desarrollo humano, en vez de reducirla a través de proyectos –no de programitas sexenales- a largo plazo, que conlleven a erradicar la dependencia social y colocar a esas personas dentro de rango de oportunidades, y así puedan decidir o diseñar su prospectiva de vida.


Algunos le llaman explotación de la pobreza en aras de beneficio político, en megalomanía por parte de gobernantes que quieren pasar a la historia; o son usados en beneficio de sus partidos políticos, anegados de tráfico de influencia y corrupción política, la que lamentablemente se refleja en los legislativos locales y federales, con integrantes producto de los padrinazgos que de las capacidades y méritos propios ante las bases o masas.


La pobreza ha sido rentable para la clase política, y lo más fácil es administrarla, no reducirla, y en el excelente caso, desaparecerla del país pero, la pobreza tiene presencia incluso en el primer mundo, y de ahí esos programas -como el 2030 de la ONU- para erradicarla.


Clase política y elite adinerada –en todos sus rubros- se entrelazan y son los que en lo general, se llevan las principales ganancias del trabajo colectivo, y eso no es privativo de México, siendo la diferencia que el rendimiento del trabajo, o sea el salario, el llamado poder adquisitivo es muy bajo con relación –digamos- a los socios dentro del T-mec, como Estados Unidos y Canadá, naciones en dónde los trabajadores ganan diez veces más que en nuestro país.


En los países socios los trabajadores ganan entre 7 y 9 nueve dólares la hora; en México a lo más el mínimo está en seis dólares la jornada laboral de ocho horas y a veces hasta doce -que es ilegal- en la iniciativa privada explotadora, so pretexto de que da empleos aún deslice los derechos laborales.


La diferencia es enorme.


Aun con eso el saqueo, el peculado, el desvía de recursos, los intereses político, todo a costo del presupuesto anual, al que la corrupción le cuesta o costaba –según dicen ahora- el siete por ciento del total al erario según estudios serios, y eso fue o es dinero que no llega a los beneficiarios, y se queda en esa estructura política o económica que, no reparte la riqueza.


Tampoco creo que una manera objetiva de repartir la riqueza sea a través de subsidios a programas caros de apoyo social, sin rentabilidad; debe haber un proyecto de crecimiento de la gente más necesitada pues, así como van pueden pasar otras tres generaciones como las últimas en que no crecieron.


Claro que no todo en una administración pública debe ser un negocio, pero lo invertido en aras del desarrollo -como abatir la pobreza- debe mantener un crecimiento sostenido, y en cuanto a esos programas de referencia no se ha visto que hayan dado resultados en medio siglo y por lo tanto han sido un fracaso.


¿O no?


La otra: eso de crear organizaciones sociales, políticas; gremios de esto y aquello para sacar provecho a la vieja usanza, solo los exhibe.


Como otra con el PRI, brotan organizaciones “morenistas” por todos lados, y desde luego se darán las adherencias a ese partido, en cuanto se acerque cada vez más la fecha electoral, en medio de tanta polémica “conservadora” -nada más conservador que la 4T, neoliberal enmascarada de populista ¡Ja!-, que se desgasta a diario buscando inútilmente restarle imagen y popularidad al presidente, al que aún con todo lo que ha pasado en México, no le ganarían hoy la elección.


Digo, porque eso de que se les de la razón a los enemigos del régimen nada más porque lo atacan, es un error: lo chueco es chueco, aun lo disfracen, maquillen esos dirigentes de todo.


¿Cómo van a creer que estaba bien que le dieran tres mil 800 millones de pesos a representantes campesinos para incentivar a la producción?


Tiene décadas que eso pasaba y nada: los pobres siguen siendo pobres en la lógica de que si se acaban los pobres ¿Entonces a quien representan esos compas?


Neta que es clara falta de objetividad: cuántos años de burocracia dorada, elite política, dirigentes a modo, a costa del erario y ahora que se canceló, se desgarran las vestiduras acusando de abandono y traición a los pobres.


Y ni modos, siempre pagan las consecuencias, como sucedió en Tabasco, y que aún la explicación técnica de que no había de otra, con todo a la yugular del presidente y no del director de la CFE.


Pero así es la inquina en la política, degrada, pésima.


Pero regresando -y por aquello de que se quejan los del grupo constitucionalista de la suspensión de 109 fideicomisos- la verdad es ¿Dónde están las mejorías en eso sectores y beneficiarios de sexenios –insisto- a través de los programas saqueados?


Los que saben dicen que es un proceso, mientras esta nación entra al ducto de las leyes y se sale del tráfico de influencias, la corrupción, los intereses grupales y personales por sobre los de la nación.


Porque una cosa es o son los errores de un gobierno que ahora se pueden cuestionar con todo, y otra mantener a parásitos ya bien ubicados en aras de que estén contentos con el gobierno equívoco, y lo anden defendiendo como pasaba recién.


Porque júrenlo que si le hubieran cumplido sus caprichos millonarios a los empresarios, desde la hoy reaccionaria Coparmex -y su apéndice del “Frenaa”, defenderían como lo hacían antes “el compromiso patriota del presidente”, por el progreso de México.





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