VIERNES 29 DE MAYO, 2020
Triple Balance
GRACIELA ARANDA
Tuxtla Gutiérrez, Chis
Domingo 29 de Marzo 2020, 22:19 hrs
Francisco
Gómez Maza
Gonzalo
Núñez De León
Kyra
Núñez
@zolliker
Héctor
Estrada

Triple Balance | GRACIELA ARANDA
Tuxtla Gutiérrez, Chis, a 29 de Marzo de 2020

Hablemos del Plan Marshall

Después de la Segunda Guerra Mundial y en un escenario de recesión surge el Plan Marshall de recuperación para Europa. Este plan sale en funcionamiento en el año de 1948 y consistía en la reconstrucción de las zonas destruídas por la guerra, eliminar las barreras comerciales, modernizar la industria y hacer próspero un nuevo continente. El Plan tuvo duración de 4 años y mientras ello duró los países participantes accedieron a los recursos de la OCDE. 


En un escenario con dos grandes vencedores de la Segunda Guerra Mundial: Estados Unidos y la Unión Soviética (capitalismo y socialismo), el choque ideológico entre los vencedores provoca la Guerra Fría. Aunque el Plan Marshall tiene detractores, argumentando que es un plan de dominación económica americano, su objetivo principal era ayudar a los países aliados a recuperarse. George Marshall ideó el plan económico para la reconstrucción bajo los parámetros de la Doctrina Truman. 


Los principales objetivos del Plan eran: Posibilitar la reconstrucción material de los países capitalistas destruidos, Recuperar y reorganizar la economía de los países capitalistas aumentando su vinculación con Estados Unidos (especial énfasis comercial) y Hacer frente al socialismo


El Plan, que era parte fundamental de la Doctrina Truman (ayudar a los pueblos a forjar su propio destino) y pese a los esfuerzos de la Unión Soviética, fue adoptado por 17 y en septiembre de 1947 se reúnen en París para firmar los acuerdos, logrando así la hegemonía americana. Inicialmente la ayuda consistió en cargamentos de comida, combustible y maquinaria. Por ello, eran necesarias medidas arancelarias entre los países y aflojar las regulaciones productivas. 


Segundo, el otorgamiento de préstamos a tasas de interés bajas a los países europeos. Ello derivó en adquisición de productos básicos, política de estabilización monetaria y anti-inflacionaria, políticas de integración y cooperación intra-europea. Europa vivió un incremento industrial de casi 35%, la agricultura se intensificó y como consecuencia el hambre y la pobreza extrema se redujeron, sin lugar a duda, generando mejora en el nivel de vida. Por otro lado, restringieron severamente el crecimiento en Alemania y en particular a la industria acerera. 


El Plan fue exitoso y posibilitó que entre los 50s y 60s la recuperación de los países beneficiados fuera evidente. El Plan mostró eficiencia y garantizó las tasas de crecimiento económico que Europa necesitaba, se logró crear el Plan de Bienestar Social y posibilitó la transnacionalización del capitalismo. Es decir, desarrollo y bienestar económico. 


Pasemos al COVID 19. Aún y cuando el virus puede afectar una zona geográfica específica, con condiciones climáticas y de humedad, características de población; es evidente la falta de solidaridad política. Ya no se trata solamente de evaluar si los protocolos (prevención, recuperación y mitigación) se cumplen, sino el manejo de estrés y la falta de empatía entre los pueblos. El miedo ha ganado terreno, es de esperar que el sufrimiento será global. Ya se habla que se trata de la peor crisis económica, financiera y social del siglo y después del 11S y el shock del 2008. 


Con Europa convertido en epicentro (igual que la Segunda Guerra Mundial) y Estados Unidos en emergencia, los gobiernos buscan a toda costa limitar el impacto económico de la propagación del coronavirus. La OCDE plantea cuatro puntos básicos para cumplir con la cooperación internacional: garantizar vacunas y tratamientos lo más rápido posible, proporcionar un colchón financiero inmediato, esfuerzo coordinado de bancos centrales y finalmente aportar medios y elementos para restablecer la confianza pública.


¿Habrá de nuevo un Plan Marshall? ¿De quién será la hegemonía económica esta vez?


Es muy buena noticia la intención del G20 sin embargo pese a todos los esfuerzos de Gobierno, Organismo y la población, el mundo pasa por una incertidumbre y la confianza solamente se logrará cuando se vea una acción colectiva global para responder a la crisis. 


Esperemos se logre y se mantenga. 


Virginia Aranda Jan 
Arquitecta, Urbanista, Doctoranda en Gestión Integral de Riesgos & PC





COMENTARIOS


CONTACTO   |   MAPA DEL SITIO   |   AVISO LEGAL   |   AVISO DE PRIVACIDAD
Director Editorial: Rodrigo Yescas Núñez.
Director Administración: Eliseo Maheda López.
Webmaster: Norberto Cañaveral.
Comercializadora: RODELI SA de CV.

Derechos Reservados® Núñez Diaz Editores, SA